Publicado: 7 agosto, 2023
Actualizado: 31 enero, 2026
Recuerdo perfectamente el momento en que me di cuenta de que había estado viviendo en pijamas y ropa deportiva durante tres meses seguidos. Mi espejo me devolvía la imagen de alguien que no reconocía, y aunque me decía «es normal, acabas de ser mamá», por dentro sabía que necesitaba recuperar algo de mi esencia. No se trataba de vanidad, sino de sentirme como yo misma otra vez.
La maternidad no tiene por qué significar renunciar a nuestro estilo personal. Lo que sí tuve que aprender es que ahora mis prioridades eran diferentes: necesitaba ropa que me hiciera sentir bien conmigo misma, pero que también fuera práctica para correr tras un niño pequeño, cómoda para amamantar y fácil de lavar cuando inevitablemente se manchara.
Nota importante: Este artículo comparte mi experiencia personal como madre en el tema de moda y estilo de vida. No constituye consejo profesional sobre imagen o estilo. Cada persona tiene necesidades y gustos diferentes, y lo más importante es que te sientas cómoda y segura con tus decisiones de vestuario.
Lo que descubrí sobre la moda para mamás activas:
– La comodidad no está peleada con el estilo, solo hay que saber dónde buscar
– Los básicos de calidad valen cada peso invertido y se adaptan a múltiples ocasiones
– Los accesorios son tus mejores amigos para transformar cualquier outfit
– La funcionalidad puede ser hermosa cuando eliges las piezas correctas
– Sentirse bien con lo que llevas puesto impacta tu estado de ánimo más de lo que imaginaba
En este artículo
Ropa para el día a día: Mi nueva realidad
Los jeans que cambiaron mi vida
Confieso que durante mucho tiempo pensé que los jeans cómodos significaban jeans sin forma. ¡Qué equivocada estaba! Después de probar múltiples marcas y cortes, encontré que los jeans de cintura alta con un poco de elastano se convirtieron en mi uniforme diario. Me daban la liberteza de agacharme mil veces al día sin preocuparme, y al mismo tiempo me hacían sentir arreglada.
Mi regla de oro ahora es: si no puedo sentarme en el suelo cómodamente para jugar con mi hijo, no los compro. Los cortes rectos y los boyfriend jeans relajados se volvieron mis mejores aliados, especialmente cuando los combinaba with una blusa bonita para equilibrar el look.
Blusas que realmente funcionan
Lo que más me costó trabajo fue encontrar blusas que fueran lindas pero también funcionales para la lactancia. Las blusas con botones frontales se convirtieron en mi salvación, y descubrí que no necesariamente tenían que ser de «maternidad» para ser prácticas.
Las camisetas básicas de buena calidad, las blusas de corte relajado y los cárdigans largos se volvieron la base de mi guardarropa. Aprendí a invertir en telas que no se arrugaran tanto y en colores que disimularan las manchas inevitables.
El poder de los vestidos cómodos
Hubo días en que no tenía energía mental para combinar piezas, y ahí descubrí la magia de los vestidos cómodos. Un vestido de jersey, unos tennis blancos y una chamarra de mezclilla me daban un look completo en segundos. Para ocasiones más formales, cambiaba los tennis por zapatos bajos y agregaba un collar llamativo.
Opciones para hacer ejercicio: Priorizando mi bienestar
Ropa deportiva que no me daba pena usar
Cuando finalmente decidí retomar el ejercicio, me di cuenta de que mi ropa deportiva de antes ya no me quedaba bien ni me hacía sentir cómoda. Invertir en leggings de buena calidad con soporte en la zona abdominal y tops deportivos cómodos fue clave para motivarme a ser más activa.
Lo que me funcionó fue elegir piezas que pudiera usar no solo para ejercitarme, sino también para ir por los niños a la escuela o hacer mandados rápidos. Los conjuntos deportivos en colores neutros se volvieron perfectos para esos días de mamá multitarea.
Calzado que realmente soporta tu día
Cometí el error de comprar zapatos baratos pensando «total, se van a maltratar». Gran error. Mis pies me lo cobraron caro. Invertir en tennis de calidad, zapatos bajos cómodos y algunas botas versátiles fue uno de mis mejores decisions.
Para el ejercicio, encontré que los tennis con buen soporte del arco me ayudaban no solo durante la actividad física, sino también durante esos días largos de estar de pie. La American Podiatric Medical Association tiene información útil sobre la importancia del calzado adecuado para la salud de los pies.
Complementos prácticos y con estilo
Accesorios que transforman cualquier outfit
Descubrí que los accesorios son la forma más fácil y económica de hacer que la misma ropa se vea diferente. Una buena colección de collares, aretes cómodos (que no te los pueda arrancar un bebé), y bufandas versátiles me permitían variar mis looks sin comprar ropa nueva constantemente.
Los bolsos fueron todo un tema. Necesitaba algo lo suficientemente grande para mis cosas y las de mi hijo, pero que no me hiciera ver descuidada. Las mochilas bonitas y los bolsos tipo tote estructurados se convirtieron en mis favoritos.
Maquillaje de 5 minutos
Aunque técnicamente no es ropa, aprender a hacer un maquillaje rápido pero efectivo se volvió parte de mi rutina de «vestirme». Un poco de corrector, máscara de pestañas, rubor y un labial que también funcionara como rubor me tomaban menos de cinco minutos y me hacían sentir mucho más arreglada.
El arte de las capas
Aprendí que vestirse por capas no solo es práctico para los cambios de temperatura, sino que también te permite adaptar tu outfit durante el día. Un cárdigan me podía servir para cubrir manchas inesperadas, una chamarra de mezclilla podía hacer más casual un vestido arreglado, y un blazer cómodo podía elevar instantáneamente unos jeans y una camiseta.
Tendencias de moda adaptadas a la vida real
Lo que sí funciona para mamás activas
He aprendido a filtrar las tendencias y adoptar solo las que realmente funcionan en mi vida diaria. Los pantalones anchos cómodos, las blusas de manga larga relajadas, los vestidos midi y los accesorios statement son tendencias que he podido incorporar sin sacrificar practicidad.
Los colores tierra, los estampados pequeños y las rayas se volvieron mis patrones favoritos porque son atemporales y disimulan bien las manchas. También descubrí que invertir en una o dos piezas trendy por temporada era mejor que intentar renovar todo el guardarropa.
Lo que definitivamente no funciona
Aprendí por las malas que algunas tendencias simplemente no son compatibles con la maternidad activa. La ropa que requiere cuidados especiales, los blancos inmaculados, los tacones altos y cualquier cosa que no pueda tirar a la lavadora sin pensarlo dos veces quedaron fuera de mi guardarropa.
También descubrí que las piezas muy ajustadas o estructuradas me hacían sentir incómoda durante esos días en que mi cuerpo se sentía diferente. Prefiero piezas que me hagan sentir segura y cómoda todos los días.
Cuándo buscar ayuda profesional
Consultoras de imagen especializadas
Si sientes que necesitas una renovación completa de guardarropa o ayuda para definir tu nuevo estilo post-maternidad, una consultora de imagen puede ser una inversión valiosa. Muchas se especializan en ayudar a madres a encontrar su nuevo equilibrio entre comodidad y estilo.
Recursos en línea y comunidades
Hay muchas plataformas y comunidades en línea donde madres comparten consejos de moda práctica. Los blogs especializados en moda para mamás y los grupos en redes sociales pueden ser fuentes valiosas de inspiración y consejos reales de otras mujeres en situaciones similares.
Mi reflexión personal sobre moda y maternidad
Lo que más me sorprendió de este proceso fue darme cuenta de que encontrar mi estilo como mamá no se trataba de volver a ser quien era antes, sino de evolucionar hacia una nueva versión de mí misma. Una versión que valora la comodidad sin renunciar a sentirse bonita, que entiende que mancharse es parte de la vida, pero que aún quiere verse bien en las fotos familiares.
Hoy entiendo que la moda cómoda y funcional no es una limitación, sino una liberación. Me permite enfocarme en lo que realmente importa mientras me siento auténtica y cómoda en mi propia piel. Cada mamá tiene necesidades diferentes, y lo más importante es encontrar lo que te haga sentir como la mejor versión de ti misma en esta nueva etapa.
Si estás atravesando este proceso de redefinir tu estilo, ten paciencia contigo misma. No tienes que resolverlo todo de una vez, y está bien experimentar hasta encontrar lo que funciona para ti. Al final del día, la mejor prenda que puedes llevar es tu confianza.
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