Los primeros pasos de un bebé

Publicado: 15 julio, 2022
Actualizado: 31 enero, 2026

Recuerdo perfectamente el día que mi pequeña Sofía dio sus primeros pasos. Estaba en casa de mi suegra, y de repente se soltó del sofá y caminó tres pasos hacia mí. Mi corazón casi se detiene de la emoción. No importa cuántas veces me habían dicho «ya va a caminar», nada me preparó para ese momento mágico. Si tu bebé está en esa etapa de pararse y «navegar» por los muebles, probablemente te estés preguntando lo mismo que me preguntaba yo: ¿cuándo va a caminar? ¿Debería ayudarlo más? ¿Es normal que tarde tanto?

Nota importante: Este artículo comparte experiencias personales de padres y madres, no constituye consejo médico. Cada bebé se desarrolla a su propio ritmo. Para cualquier duda sobre el desarrollo motor de tu bebé, consulta siempre con tu pediatra.

Lo más importante que aprendí sobre los primeros pasos:

Cada bebé tiene su tiempo – mi hijo caminó a los 10 meses, mi hija a los 16 meses, ¡ambos son completamente normales!
No hay que forzar el proceso – intentar «enseñar» puede ser contraproducente
La casa se convierte en una zona de guerra – prepárate para proteger todo
Es normal que otras habilidades se detengan – cuando aprenden a caminar, a menudo dejan de decir palabras nuevas temporalmente
La paciencia es clave – van a caerse muchísimas veces, y está bien

¿Debería enseñarle a mi bebé a caminar?

Mi experiencia intentando «acelerar» el proceso

Confieso que con mi primer hijo estaba obsesionada con que caminara. Veía a otros bebés de su edad ya correteando y me preguntaba si estaba haciendo algo mal. Intenté todo: sostenerlo de las manitas para que caminara, ponerlo en el andador (que después descubrí que no era lo mejor), incluso lo «entrenaba» todos los días.

Lo que no sabía entonces es que estaba perdiendo mi tiempo y posiblemente entorpeciendo su proceso natural. Los bebés aprenden a caminar cuando están listos, punto. Toda la ayuda del mundo no va a hacer que caminen antes de que su cerebro y músculos estén preparados.

Lo que realmente funciona (y no es «enseñar»)

Según la Academia Americana de Pediatría, lo más importante es proporcionar un ambiente seguro y oportunidades para practicar. En mi experiencia, esto significa:

Tiempo descalzo: Dejé que mis hijos anduvieran descalzos en casa tanto como fuera posible. Los calcetines los hacen resbalarse, y los zapatos pueden interferir con su equilibrio cuando están aprendiendo.

Espacios abiertos: Moví los muebles para crear «autopistas» donde pudieran navegar de un mueble a otro. Mi sala parecía un campo de entrenamiento, pero valió la pena.

Motivación natural: Puse sus juguetes favoritos a una distancia que los motivara a soltarse y dar unos pasos. Pero sin presión, solo como una invitación.

La importancia de no forzar el proceso

Lo que aprendí después del segundo bebé

Con mi segunda hija cambié completamente mi enfoque. En lugar de estar ansiosa por que caminara, simplemente observé y disfruté cada etapa. Ella se tomó su tiempo, y yo aprendí a valorar esos meses extras de un bebé que no se escapaba corriendo.

Los riesgos de forzar: Mi pediatra me explicó algo que me tranquilizó muchísimo. Forzar a un bebé a caminar antes de que esté listo puede generar problemas de equilibrio y coordinación más adelante. Además, puede crear ansiedad tanto en el bebé como en los padres.

Cuándo sí preocuparse

La Organización Mundial de la Salud establece rangos muy amplios para el desarrollo motor. Pero después de hablar con muchas mamás, he notado que tendemos a comparar constantemente.

En mi experiencia, estos fueron los momentos en que sí consulté con el pediatra:
– Cuando mi bebé no se paraba sostenido a los 12 meses
– Si notaba asimetría en sus movimientos
– Cuando parecía haber retrocesos significativos en habilidades ya adquiridas

Lo importante: El pediatra siempre evaluó el desarrollo completo, no solo los pasos. Me enseñó que el desarrollo motor es como un rompecabezas completo, no una sola pieza.

Caminar sin soporte: el gran momento

Esos primeros pasos tambaleantes

Hablando con otras mamás, todas coincidimos en algo: esos primeros pasos independientes son igual de emocionantes y aterradores. Mi corazón se dividía entre el orgullo y el pánico de «¡ahora sí que no voy a poder alcanzarlo!»

Señales de que está listo:
– Se para solo sin apoyo por varios segundos
– Da pasitos laterales sostenido de los muebles con confianza
– Se agacha a recoger algo y se vuelve a parar
– «Baila» o rebota mientras está parado

La transformación de la casa

No voy a mentir: cuando empezó a caminar, mi casa se convirtió en una zona de guerra. Todo lo que antes estaba «seguro» en mesas bajas, de repente estaba a su alcance. Tuve que reconceptualizar completamente la seguridad del hogar.

Cambios que hice inmediatamente:
– Protectores en todas las esquinas (especialmente las de las mesas de centro)
– Seguros en cajones y puertas
– Todo lo frágil o peligroso subió de nivel
– Alfombras antideslizantes por toda la casa

Desarrollo mes a mes: lo que viví en casa

Entre los 9-12 meses: la preparación

En esta etapa, mis bebés se convertían en pequeños exploradores verticales. Se paraban en la cuna, navegaban por el sofá, y cada caída era un pequeño drama familiar (más para mí que para ellos, admito).

Lo que noté: Dejaron de estar interesados en juegos que requerían estar sentados. Todo su enfoque estaba en mantenerse verticales. Según MedlinePlus, esto es completamente normal.

Entre los 12-15 meses: los intentos

Esta fue la etapa más intensa para mí como mamá. Veía a mi bebé tan cerca de lograr esos primeros pasos, pero también era cuando más se caían. Había días en que parecía que iba a caminar, y otros en que parecía haber olvidado cómo pararse.

Mi error: Intenté «capturar» los primeros pasos grabando constantemente. Me perdí de estar presente en muchos momentos por estar pendiente del celular.

Después de los primeros pasos: la revolución

Una vez que empezaron a caminar, no pararon. En cuestión de días pasaron de pasos tambaleantes a caminar con propósito. Y ahí fue cuando realmente comenzó la aventura de tener un niño móvil.

Lo que me hubiera gustado saber antes

Cada caída no es una tragedia

Con mi primer hijo, cada vez que se caía yo corría como si fuera una emergencia. Mi reacción dramática lo asustaba más que la caída misma. Con mi segunda hija aprendí a mantener la calma, y ella también se caía menos dramáticamente.

No todos los bebés «navegan» mucho tiempo

Mi hijo navegó por los muebles durante meses. Mi hija prácticamente se saltó esa etapa y pasó directo a caminar. Ambos enfoques son normales, solo diferentes.

La regresión temporal es normal

Algo que me sorprendió fue que cuando empezaron a caminar, temporalmente dejaron de hacer otras cosas. Mi hijo dejó de decir las pocas palabras que ya sabía, y mi hija dejó de hacer algunas actividades motoras finas. El pediatra me explicó que el cerebro se concentra intensamente en dominar una habilidad a la vez.

Viviendo el momento sin ansiedad

La presión social que no esperaba

Lo que nadie me advirtió fue la presión social alrededor de los primeros pasos. En cada reunión familiar, en cada encuentro en el parque, la pregunta era «¿ya camina?» Como si fuera una competencia.

Aprendí a responder con honestidad: «Está en su proceso, y estamos disfrutando cada etapa.» Porque es cierto, una vez que caminan, esa etapa de bebé que se mueve más lentamente se termina para siempre.

Disfrutar el proceso, no solo el resultado

Con mi experiencia de dos hijos, puedo decir que los meses previos a los primeros pasos son igual de fascinantes que el momento mismo. Ver cómo desarrollan la fuerza, el equilibrio, la determinación… es realmente extraordinario.

Mi consejo desde la experiencia: Documenta todo el proceso, no solo esperes «el gran momento.» Esos videos de tu bebé navegando por el sofá o parándose por primera vez son igual de preciosos.


Cada vez que veo a un bebé dar sus primeros pasos, me emociono como si fueran los de mis propios hijos. Es uno de esos momentos que marcan un antes y un después, no solo para el bebé, sino para toda la familia. Si tu pequeño está en esta etapa, respira profundo y confía en su proceso. Llegará cuando tenga que llegar, y será perfecto. Mientras tanto, disfruta de esta etapa única donde todavía puedes «alcanzarlo» fácilmente, porque una vez que empiece a caminar, ¡tu vida activa apenas comenzará!

Acerca Grupo Editor

Somos un colectivo de padres y madres que compartimos temas de maternidad, concepción, embarazo, parto, lactancia y crianza de niños en general.

Te recomendamos

El chupete para bebes, lo que debes saber

Publicado: 27 junio, 2023 Actualizado: 31 enero, 2026 Recuerdo perfectamente la primera vez que sostuve …