Publicado: 9 febrero, 2022
Actualizado: 31 enero, 2026
Cuando decidí junto con mi pareja que quería amamantar a nuestro bebé adoptado, muchas personas me miraron con sorpresa. «¿Es eso posible?», me preguntaban. La lactancia inducida era un tema completamente nuevo para mí, pero la posibilidad de crear ese vínculo especial con nuestro hijo me motivó a investigar y vivir esta experiencia única. Lo que descubrí fue un mundo lleno de posibilidades, desafíos y momentos increíblemente emotivos que jamás imaginé.
Nota importante: Este artículo comparte experiencias personales sobre lactancia inducida, no constituye consejo médico. Cada situación es diferente y este proceso requiere supervisión médica especializada. Para cualquier duda sobre salud o la viabilidad de la lactancia inducida en tu caso particular, consulta siempre con tu médico, ginecólogo o consultor de lactancia certificado.
En este artículo
Lo que necesitas saber sobre la lactancia inducida
• Es posible producir leche sin haber estado embarazada recientemente, aunque requiere dedicación y tiempo
• El proceso puede tomar entre 4-8 semanas de preparación antes de la llegada del bebé
• La estimulación constante es clave para el éxito de la producción láctea
• No todas las mujeres producen la misma cantidad de leche a través de la inducción
• El apoyo médico especializado es fundamental para un proceso seguro y efectivo
Mi experiencia personal: ¿Qué es realmente la lactancia inducida?
Cuando comencé este proceso, tenía una idea muy vaga de lo que implicaba. La Organización Mundial de la Salud define la lactancia inducida como el proceso de estimular la producción de leche materna en una mujer que no ha estado embarazada recientemente o que nunca ha dado a luz.
En términos sencillos, es «engañar» a tu cuerpo para que crea que acaba de tener un bebé y necesita producir leche. Suena simple, pero te aseguro que requiere mucha constancia y paciencia.
¿Por qué decidí intentarlo?
Mi motivación principal era crear ese vínculo único que ofrece la lactancia. Habíamos esperado años para adoptar, y la posibilidad de compartir esta experiencia tan íntima con nuestro futuro hijo me emocionaba profundamente. También sabía de los beneficios nutricionales e inmunológicos que ofrecería a nuestro bebé.
Las razones más comunes que he conocido
A través de grupos de apoyo, he conocido mamás que inducen la lactancia por:
– Adopción: Como en mi caso, para crear vínculos con el bebé adoptado
– Madres de alquiler: Cuando el bebé es biológicamente tuyo pero otra mujer lo gestó
– Relactación: Retomar la lactancia después de haberla interrumpido
– Parejas del mismo sexo: Para que ambas madres puedan amamantar
El proceso paso a paso: Lo que realmente implica
La preparación hormonal
Mi médico me explicó que necesitaríamos recrear las condiciones hormonales del embarazo y luego simular el parto. Según MedlinePlus, esto generalmente involucra medicamentos hormonales que deben ser prescritos y supervisados por un especialista.
Lo que viví durante esta etapa:
– Cambios de humor similares al embarazo (lloré viendo comerciales de pañales)
– Sensibilidad en los senos que aumentó gradualmente
– Algunos efectos secundarios menores que mi médico monitoreó de cerca
La estimulación constante
Esta fue, sin duda, la parte más demandante del proceso. Necesitaba usar el extractor de leche cada 2-3 horas, incluyendo durante la noche. Los primeros días fueron duros porque no salía ni una gota, pero mi consultora de lactancia me aseguró que esto era completamente normal.
Mi rutina diaria incluía:
– Sesiones de extracción de 15-20 minutos, 8-12 veces al día
– Masajes en los senos antes de cada sesión
– Técnicas de relajación para estimular la hormona oxitocina
– Visualizar a mi futuro bebé (esto realmente ayudaba)
Los primeros signos de éxito
Después de casi tres semanas, una mañana vi las primeras gotas de leche. No puedo describir la emoción que sentí. Era como si mi cuerpo finalmente hubiera entendido lo que le estaba pidiendo.
Los beneficios reales que experimenté
Para mí como madre
Conexión emocional: Desde el primer momento que puse a nuestro hijo al pecho, sentí una conexión que no había experimentado antes. Era como si finalmente estuviéramos completos.
Sensación de maternidad plena: Poder nutrir a mi hijo directamente de mi cuerpo me hizo sentir «mamá» de una manera muy profunda, especialmente importante en el contexto de la adopción.
Comodidad práctica: Una vez establecida, la lactancia era mucho más conveniente que preparar biberones, especialmente durante las noches.
Para nuestro bebé
Según la American Academy of Pediatrics, incluso la lactancia inducida proporciona beneficios importantes para el bebé:
Inmunológicos: Aunque mi producción no era abundante al inicio, la leche contenía anticuerpos valiosos.
Nutricionales: Complementamos con fórmula cuando fue necesario, pero cada gota de leche materna era un regalo para su desarrollo.
Vínculo y comodidad: El acto de amamantar en sí mismo proporcionó confort y seguridad a nuestro hijo, independientemente de la cantidad de leche.
Los desafíos reales que enfrenté
La producción limitada
Debo ser honesta: no produje la misma cantidad de leche que habría producido después de un embarazo natural. Algunos días me frustraba, pero aprendí que cualquier cantidad de leche materna era valiosa.
El cansancio extremo
Las sesiones constantes de extracción me agotaban. Hubo días en que quería rendirme, especialmente cuando no veía resultados inmediatos. Mi pareja fue fundamental para mantenerme motivada.
Los comentarios de otros
No todos entendían lo que estaba haciendo. Algunos familiares cuestionaban si «valía la pena tanto esfuerzo». Aprendí a rodearme solo de personas que apoyaran nuestra decisión.
Cuándo buscar ayuda profesional
La lactancia inducida siempre requiere supervisión médica. Consulta con especialistas si experimentas:
- Efectos secundarios severos de los medicamentos hormonales
- Dolor intenso durante la estimulación
- Cambios preocupantes en tu salud general
- Dudas sobre la cantidad de leche que produce tu bebé
La La Leche League ofrece recursos excelentes y apoyo de consultoras certificadas que pueden guiarte en este proceso.
Alternativas y opciones complementarias
La lactancia mixta
En nuestro caso, combinamos lactancia materna con fórmula. Esto redujo la presión sobre mí y aseguró que nuestro bebé recibiera toda la nutrición necesaria.
Bancos de leche materna
Investigamos esta opción como complemento. Los bancos de leche certificados pueden proporcionar leche materna pasteurizada cuando la producción propia es insuficiente.
Dispositivos de ayuda
Usamos un sistema de lactancia suplementaria que permitía que el bebé recibiera fórmula mientras amamantaba. Esto mantuvo la estimulación y el vínculo sin comprometer su nutrición.
Reflexiones finales: ¿Valió la pena?
Mirando hacia atrás, puedo decir sin dudas que sí valió cada momento de esfuerzo. La lactancia inducida me dio la oportunidad de experimentar algo que pensé que nunca podría vivir como madre adoptiva. No fue el camino más fácil, pero fue nuestro camino.
Cada familia es diferente, y lo que funcionó para nosotros puede no ser la opción correcta para otros. Si estás considerando la lactancia inducida, te animo a que consultes con profesionales especializados, te rodees de apoyo y, sobre todo, que seas paciente contigo misma.
Recuerda que ser madre no se define por cómo alimentas a tu bebé, sino por el amor incondicional que le brindas cada día. La lactancia inducida fue una hermosa adición a nuestra historia, pero el amor ya estaba ahí desde el primer momento.
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