Ejercicios seguros postparto

Ejercicios despues del parto, lo que debes saber

Publicado: 4 marzo, 2022
Actualizado: 31 enero, 2026

Después de tener a mi bebé hace dos años, una de las cosas que más me preocupaba era cuándo podría volver a hacer ejercicio. Mi cuerpo había cambiado tanto, y aunque sabía que era normal, tenía muchas ganas de recuperar mi fuerza y sentirme bien conmigo misma otra vez. Recuerdo estar frente al espejo preguntándome si algún día volvería a sentirme como antes del embarazo.

Si estás pasando por algo similar, quiero compartir contigo lo que aprendí durante mi proceso de recuperación post-parto. No soy entrenadora ni médica, pero sí una mamá que experimentó las dudas, los miedos y también los pequeños logros de volver al ejercicio después del parto.

Nota importante: Este artículo comparte experiencias personales de madres, no constituye consejo médico. Cada parto y recuperación es diferente. Para cualquier duda sobre cuándo y cómo comenzar a ejercitarte después del parto, consulta siempre con tu médico, ginecólogo o profesional de salud de confianza.

Lo que debes saber antes de empezar:

  • El tiempo de espera varía según el tipo de parto y tu recuperación personal
  • Tu médico debe darte el visto bueno antes de comenzar cualquier rutina
  • Escuchar a tu cuerpo es más importante que seguir cualquier cronograma
  • La lactancia puede influir en tu energía y hidratación durante el ejercicio
  • Los cambios en tu core y suelo pélvico necesitan atención especializada

Cuándo puedes comenzar a hacer ejercicio después del parto

Mi experiencia con la recuperación

Cuando tuve mi primera hija por parto vaginal, estaba convencida de que a las seis semanas ya estaría corriendo otra vez. ¡Qué equivocada estaba! El médico me explicó que aunque la cuarentena «oficial» dure seis semanas, cada mujer tiene su propio ritmo de recuperación.

La Organización Mundial de la Salud enfatiza que el período post-parto es crucial para la recuperación. En mi caso, aunque recibí el alta médica a las seis semanas, no me sentía lista física ni emocionalmente hasta casi los tres meses.

Diferencias entre parto vaginal y cesárea

Con mi segunda hija tuve cesárea, y la historia fue completamente diferente. La recuperación fue más lenta y tuve que ser mucho más paciente conmigo misma. Los especialistas de Mayo Clinic explican que después de una cesárea, el tiempo de espera suele ser mayor debido a la cirugía abdominal.

Mi ginecólogo me recomendó esperar al menos 8-10 semanas antes de hacer cualquier ejercicio más intenso que caminar. Confieso que al principio me frustré, pero después entendí que mi cuerpo necesitaba ese tiempo para sanar internamente.

Factores que debes considerar antes de empezar

Escucha las señales de tu cuerpo

Algo que aprendí por las malas es que nuestro cuerpo nos habla constantemente. Durante mis primeras semanas post-parto, interpreté mal algunas señales. Pensé que el cansancio extremo era solo por la falta de sueño, cuando en realidad mi cuerpo me estaba pidiendo más tiempo de recuperación.

El estado de tu suelo pélvico y core

Este fue uno de los temas que más me costó entender. Durante el embarazo y parto, los músculos del core y suelo pélvico pasan por cambios enormes. Cuando empecé a hacer abdominales tradicionales demasiado pronto, noté que algo no estaba bien.

Una fisioterapeuta especializada me explicó sobre la diástasis abdominal (separación de los músculos abdominales) y cómo algunos ejercicios pueden empeorarla. MedlinePlus tiene información detallada sobre estos cambios físicos post-parto.

La lactancia y sus efectos

Si estás amamantando, como yo lo hice, hay algunas consideraciones extras. Noté que mi energía fluctuaba muchísimo dependiendo de las tomas nocturnas. Además, durante el ejercicio intenso, necesitaba hidratarme mucho más de lo normal.

Inquietudes comunes que probablemente también tienes

«¿Voy a lastimar a mi bebé si hago ejercicio y estoy lactando?»

Esta fue mi mayor preocupación al principio. Había escuchado mitos sobre que el ejercicio intenso podía cambiar el sabor de la leche materna. Cuando consulté con mi pediatra y revisé información de La Leche League, aprendí que el ejercicio moderado no afecta la calidad ni cantidad de leche materna.

Lo que sí descubrí es que amamantar antes del ejercicio me hacía sentir más cómoda, y siempre llevaba agua extra porque la sed después del ejercicio era mucho más intensa.

«¿Por qué no bajo de peso como esperaba?»

Esto me frustró enormemente los primeros meses. Pensaba que con ejercicio y lactancia, el peso se iría rápido. La realidad es que nuestro cuerpo retiene líquidos de manera diferente, las hormonas están revolucionadas, y si estás amamantando, tu cuerpo necesita reservas de energía.

Los especialistas en Healthy Children de la Academia Americana de Pediatría explican que una pérdida de peso gradual de 0.5-1 kg por semana es lo más saludable durante la lactancia.

«¿Es normal sentir dolor en la espalda baja durante el ejercicio?»

¡Absolutamente! La postura durante el embarazo, cargar al bebé constantemente, y los cambios hormonales que afectan ligamentos y articulaciones pueden causar molestias. En mi caso, el dolor de espalda baja fue mi compañero constante durante los primeros seis meses.

Ejercicios que me funcionaron para empezar en casa

Caminar: el ejercicio más subestimado

Comenzar con caminatas cortas fue lo mejor que pude hacer. Al principio, 10 minutos me dejaban agotada. Gradualmente fui aumentando hasta poder caminar 30-40 minutos con mi bebé en el cochecito.

Lo que me encantó de caminar es que:
– Podía llevarlo conmigo al bebé
– Me daba aire fresco y vitamina D
– No requería gimnasio ni equipos especiales
– Podía adaptar la intensidad según como me sintiera

Ejercicios de core seguros

Respiración diafragmática: Esto sonaba muy aburrido, pero fue fundamental. Acostada boca arriba, respirar profundamente inflando el abdomen, ayudó a reconectar con mis músculos abdominales.

Abdominales modificados: Olvídate de los crunches tradicionales por ahora. Los ejercicios que me recomendó la fisioterapeuta fueron:
– Contracciones abdominales isométricas
– Elevación de cabeza suave (sin levantar hombros completamente)
– Plancha modificada (primero contra la pared, después en rodillas)

Ejercicios de fortalecimiento en casa

Sentadillas: Empecé haciéndolas con una silla detrás por seguridad. Comenzé con 5 repeticiones y gradualmente llegué a 15-20.

Ejercicios con bandas elásticas: Compré unas bandas de resistencia online y fueron perfectas. Podía trabajar brazos, piernas y espalda sin necesidad de pesas pesadas.

Subir escaleras: Si tienes escaleras en casa, subirlas de a dos escalones fue un ejercicio excelente para piernas y glúteos. Comenzé haciendo esto 3-4 veces seguidas.

Estiramientos esenciales

Los estiramientos fueron tan importantes como el fortalecimiento. Especialmente:
– Estiramiento de cuello y hombros (por cargar al bebé)
– Apertura de pecho (por la postura de amamantar)
– Estiramientos de cadera (por los cambios posturales)

Cuándo buscar ayuda profesional

Señales de alerta que no debes ignorar

Durante mi proceso, hubo momentos en que necesité consultar con profesionales. Algunos síntomas que me preocuparon y que debes tomar en serio:

  • Sangrado vaginal que aumenta con el ejercicio
  • Dolor pélvico intenso durante o después del ejercicio
  • Sensación de presión o protuberancia en el área vaginal
  • Incontinencia urinaria que no mejora con el tiempo
  • Dolor abdominal agudo
  • Mareos o desmayos durante el ejercicio

El valor de un fisioterapeuta especializado

Una de las mejores inversiones que hice fue consultar con una fisioterapeuta especializada en salud pélvica. Me ayudó a:
– Evaluar la separación abdominal (diástasis)
– Enseñarme ejercicios específicos para mi situación
– Corregir mi postura y técnica
– Crear un plan progresivo y seguro

Mi rutina actual y lo que he aprendido

Dos años después, mi relación con el ejercicio ha cambiado completamente. Ya no busco «volver» a ser quien era antes, sino ser la mejor versión de quien soy ahora.

Mi rutina actual incluye:
3 días de fuerza (con pesas ligeras y ejercicios funcionales)
2 días de cardio (caminata rápida o baile en casa)
2 días de yoga/estiramientos (para flexibilidad y relajación)
Ejercicios de core específicos 4 veces por semana

Consejos prácticos que me hubiera gustado saber antes

Ten expectativas realistas: Tu cuerpo hizo algo increíble. Dale tiempo y paciencia.

La consistencia es más importante que la intensidad: Mejor 15 minutos todos los días que una hora una vez a la semana.

Invierte en un buen sostén deportivo: Esto fue un cambio total, especialmente durante la lactancia.

Busca ejercicios que puedas hacer con tu bebé: Yoga con bebé, caminatas, ejercicios en el parque mientras juega.

No te compares: Cada mujer, cada parto, cada recuperación es diferente.

El ejercicio post-parto no se trata solo de perder peso o «recuperar tu figura». Para mí se convirtió en un espacio para reconectar conmigo misma, ganar energía para cuidar a mi familia, y sentirme fuerte otra vez. Algunos días fueron difíciles, otros fueron increíbles, pero cada pequeño paso valió la pena.

Recuerda que no hay prisa. Tu cuerpo y tu bebé te necesitan saludable y feliz, no perfecta según estándares externos. Escúchate, sé gentil contigo misma, y celebra cada pequeño logro en el camino.

Acerca Grupo Editor

Somos un colectivo de padres y madres que compartimos temas de maternidad, concepción, embarazo, parto, lactancia y crianza de niños en general.

Te recomendamos

Descubre los secretos de cómo lucir bella en la playa siendo mamá

Publicado: 30 junio, 2023 Actualizado: 31 enero, 2026 Cuando mi primer hijo tenía seis meses, …