Consejos para viajar en avión con niños

Publicado: 7 marzo, 2023
Actualizado: 31 enero, 2026

Todavía recuerdo nuestro primer vuelo con mi hija de 18 meses. Los nervios me tenían despierta desde las 4 de la mañana, imaginando el peor escenario: rabietas a 30,000 pies de altura, miradas de desaprobación de otros pasajeros y la sensación de que éramos «esos padres». Después de varios vuelos familiares (algunos exitosos, otros… bueno, sobrevivimos), he aprendido que viajar en avión con niños no es la pesadilla que me había imaginado. Sí, requiere más preparación que cuando viajaba sola, pero con las estrategias correctas puede ser hasta disfrutable.

Nota importante: Este artículo comparte experiencias personales de padres y madres, no constituye consejo médico. Cada niño y familia es diferente. Para cualquier duda sobre salud durante los viajes, consulta siempre con tu pediatra antes del vuelo.

Lo esencial que he aprendido sobre volar con niños

  • La preparación mental es tan importante como la física: Acepta que puede ser caótico y está bien
  • Menos equipaje, más paciencia: Prioriza lo realmente necesario sobre «por si acaso»
  • Los snacks son tu mejor aliado: Nunca subestimes el poder de un cereal favorito
  • La flexibilidad es clave: Los planes perfectos rara vez funcionan con niños
  • Otros pasajeros suelen ser más comprensivos de lo que imaginas

Antes del vuelo: La preparación que marca la diferencia

Mi lista de empaque después de muchos errores

Confieso que en nuestro primer viaje llevé media casa. El cochecito, tres cambios de ropa «por si acaso», suficientes pañales para una semana, y juguetes que jamás tocó. Ahora soy mucho más estratégica:

En el equipaje de mano siempre llevo:
Snacks abundantes: Cereales, galletas, frutas secas. Más de lo que crees necesario
Actividades nuevas: Un libro nuevo, stickers, crayones. La novedad mantiene su atención más tiempo
Cambio de ropa completo: Para el niño Y para ti (aprendí esto por las malas)
Toallitas húmedas: Nunca, jamás, son suficientes
Medicamentos básicos: Especialmente si tu hijo es propenso al mareo

La Asociación Americana de Pediatría tiene una lista completa de medicamentos recomendados para viajes. En mi experiencia, siempre consulto con nuestro pediatra antes de viajar, especialmente para vuelos largos.

El timing del vuelo: Lo que funcionó para nosotros

Al principio pensaba que los vuelos temprano eran ideales. Mi lógica era: «están descansados, será más fácil». Error. Ahora prefiero vuelos que coincidan con la siesta o vuelos nocturnos para trayectos largos. Mi hija duerme mejor en movimiento que yo tratando de entretenerla despierta durante 5 horas.

En el aeropuerto: Estrategias de supervivencia

Llegar temprano (pero no demasiado)

Antes llegaba 3 horas antes por los nervios. Grave error. Tres horas en un aeropuerto con un niño pequeño es agotador. Ahora calculo:
Vuelos nacionales: 1.5-2 horas
Vuelos internacionales: 2.5-3 horas

Es tiempo suficiente sin convertir el aeropuerto en una maratón de paciencia.

El momento perfecto para abordar

Contra toda lógica, ahora somos de los últimos en abordar. ¿Por qué pasar 30 minutos extra confinados en el avión? Dejo que gasten energía hasta el último momento. Las familias con niños pequeños pueden abordar primero, pero no es obligatorio.

Quemar energía antes del vuelo

Esto es crucial. Busco áreas de juegos en el aeropuerto (muchos las tienen) o simplemente camino con mi hija por los pasillos. Un niño cansado es más probable que duerma o se mantenga tranquilo durante el vuelo.

Durante el vuelo: Lo que realmente funciona

La bolsa mágica de entretenimiento

Mi bolsa de actividades es sagrada. La preparo como si fuera una caja de sorpresas:

Actividades que han salvado vuelos:
Libros de stickers: Ocupan sus manos y mente
Snacks en contenedores nuevos: Lo familiar en packaging nuevo los emociona
Crayones y papel: Simple pero efectivo
Pequeños juguetes envueltos: Los desarrollo uno por uno según la necesidad

Lo que no funcionó:
– Juguetes con sonidos (obvio, pero lo intenté)
– Actividades que requieren mucho espacio
– Cosas con muchas piezas pequeñas que se pierden

La presión en los oídos: Mi técnica personal

Durante el despegue y aterrizaje, la presión puede doler. Con bebés, la lactancia o el biberón funcionan perfecto. Con niños mayores, he usado:
– Chicles (si son mayores de 3 años)
– Beber agua o jugo
– Soplar burbujas (las de jabón pequeñitas)
– Enseñarles a «hacer como un pez» (abrir y cerrar la boca)

Para información médica detallada sobre la presión en los oídos, Mayo Clinic tiene excelentes recursos. Mi pediatra me explicó que es normal y raramente peligroso, pero puede ser muy incómodo.

Los dispositivos electrónicos: Mi salvavidas

Sé que hay opiniones divididas sobre el tiempo de pantalla, pero en un vuelo largo, la tablet es mi mejor aliada. Descargo contenido antes del vuelo:
– Episodios de sus programas favoritos
– Juegos educativos que no requieren internet
– Videos musicales que les gustan

Tip crucial: Lleva auriculares diseñados para niños que limiten el volumen.

Manejar las crisis a 30,000 pies

Va a pasar. Tu hijo va a tener una rabieta, se va a aburrir, o simplemente va a ser un niño en un espacio pequeño. Cuando mi hija tuvo su primera crisis en un vuelo, una señora mayor me dijo: «Todos hemos estado ahí, cariño». Fue reconfortante.

Lo que hago durante las crisis:
1. Mantén la calma: Tu ansiedad empeora la suya
2. Cambia de ambiente: Camina al baño si es posible
3. Distrae: Saca el as bajo la manga (ese juguete especial guardado)
4. No te disculpes excesivamente: Los niños son niños

La logística de asientos y equipaje

Asientos: Lo que he aprendido

Pasillo vs. ventana: Prefiero pasillo para acceso fácil al baño y para caminar si es necesario. La ventana entretiene, pero el pasillo da libertad.

¿Asiento adicional para niños menores de 2 años?: Si el presupuesto lo permite, sí. Aunque pueden viajar en tu regazo gratis, tener espacio extra cambia completamente la experiencia. La Administración Federal de Aviación recomienda asientos propios para la seguridad, aunque no es obligatorio.

El cochecito: Mi estrategia

Llevo el cochecito hasta la puerta del avión. La mayoría de aerolíneas lo permiten gratis, y es útil para cargar cosas Y para que el niño tenga un espacio familiar en el aeropuerto.

Consejos de seguridad que no sabía

Cinturones y asientos de seguridad

Para niños menores de 2 años en tu regazo, te darán un cinturón especial que se conecta al tuyo. Para niños en asiento propio, puedes llevar su silla de auto si está aprobada por la aerolínea. La Administración de Seguridad en el Transporte tiene información detallada sobre qué sillas están aprobadas.

Documentación necesaria

Esto me estresaba mucho al principio. Para vuelos nacionales, los niños menores de 18 años no necesitan identificación si viajan con padres. Para vuelos internacionales, necesitan pasaporte propio sin importar la edad. Siempre llevo:
– Copia del certificado de nacimiento
– Carta de autorización si viaja solo un padre
– Información médica si toma medicamentos

Lo que me hubiera gustado saber antes del primer vuelo

No todos los vuelos serán perfectos

Mi expectativa inicial era que si me preparaba lo suficiente, todo saldría perfecto. Falso. Algunos vuelos son geniales, otros son supervivencia pura. Y está bien. No es reflejo de tu capacidad como padre o madre.

Los otros pasajeros suelen ser comprensivos

Estaba segura de que todos nos iban a odiar. En realidad, he recibido más ayuda y sonrisas comprensivas de lo que esperaba. La mayoría de personas han estado en nuestros zapatos o entienden que los niños son niños.

La flexibilidad es más valiosa que la preparación perfecta

Puedes planificar cada detalle, pero tu hijo puede decidir que ese día odia su snack favorito o que le da miedo el ruido del avión. Tener un plan B, C y D mentalmente te salva.

Cuándo considerar postergar el viaje

Hablando honestamente, hay momentos en que viajar con niños pequeños no es la mejor idea:
Durante enfermedades: Especialmente infecciones de oído o síntomas de resfriado severo
Después de cambios grandes: Como la llegada de un nuevo bebé o mudanza reciente
Si tu hijo pasa por una fase especialmente difícil: Berrinches constantes o problemas de sueño severos

La Organización Mundial de la Salud tiene recomendaciones específicas sobre cuándo evitar viajar con niños por razones de salud.

Mi reflexión después de muchos vuelos familiares

Viajar en avión con niños me ha enseñado paciencia que no sabía que tenía y me ha dado algunas de nuestras historias familiares más divertidas (en retrospectiva). Sí, es más complejo que viajar sola, pero también es una oportunidad increíble de aventura familiar.

Cada vuelo es diferente, cada niño es diferente, y lo que funcionó para nosotros puede no funcionar para tu familia. Pero espero que estas experiencias te den confianza para intentarlo. Los recuerdos que creas en el destino valen completamente la pena el esfuerzo del viaje.

Y recuerda: al final del día, es solo un vuelo. Llegará a su destino, tu hijo sobrevivirá, y tú también. A veces eso es suficiente éxito para celebrar.

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Somos un colectivo de padres y madres que compartimos temas de maternidad, concepción, embarazo, parto, lactancia y crianza de niños en general.

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