Como ser buenos padres

Cuando somos padres, especialmente por primera vez, nos obseciona el ser buenos padres y madres. Pero, ¿qué hace falta para ser un buenos padres? ¿Qué hace falta para dar a tus hijos el mejor comienzo en la vida que puedas? ¿Como podemos ayudarlos a vivir una vida mejor que la de nosotros?

La crianza de los hijos es uno de los trabajos más importantes que jamás tendremos. Nuestros hijos son nuestro futuro, y como padres es nuestra responsabilidad enseñarles a ser buenas personas. Esto significa darles un buen ejemplo, enseñarles el valor del trabajo duro y el respeto, moticarlos, ayudarlos a superar los retos de la vida y ayudarlos a desarrollarse como seres integros y de provecho para la sociedad. Puede ser difícil, pero sin duda merece la pena.  

Sin lugar a duda, todos sabemos que necesitamos llenar a nuestros hijos de mucho cariño, amor incondicional, afecto, ayudarlos a desarrollar su autoestima y hacerlos sentirse seguros, pero para esto necesitamos mucha paciencia, amor y desarrollar habilidades para ayudarlos.

Qué significa ser buenos padres y madres

Ser un buen padre significa estar ahí para tus hijos cuando te necesitan, y proporcionarles el apoyo que necesitan para convertirse en adultos felices y sanos. Significa establecer límites y expectativas claras sobre su comportamiento, y ayudarles a desarrollar un fuerte sentido de la autoestima.

Qué significa ser buenos padres y madres

Los buenos padres también saben cuándo dar un paso atrás y dejar que sus hijos encuentren su propio camino, y cuándo intervenir y ofrecer orientación. Y lo que es más importante, los buenos padres aman a sus hijos incondicionalmente y trabajan para crear un entorno familiar cariñoso y solidario en el que todos puedan prosperar.

Como ser buenos padres

No hay una respuesta única a la pregunta de cómo ser un buen padre, ya que cada familia es diferente y cada niño es único. Sin embargo, hay algunos principios generales que todos los buenos padres comparten.

Una de las cosas más importantes que puede hacer un padre es ser un modelo para tu hijo. Esto significa dar un buen ejemplo en cuanto a comportamiento, ética de trabajo y relaciones personales. También es importante ser coherente en la crianza, para que los niños sepan qué esperar y puedan sentirse seguros. Los buenos padres también dedican tiempo a sus hijos, los escuchan y se interesan por sus vidas, a la vez que les proporcionan amor y apoyo.

Cómo ser un gran modelo de conducta para tus hijos

Un modelo de conducta es alguien a quien un niño puede admirar e imitar. Como padre, es importante ser un buen modelo para tus hijos. Aquí tienes algunos consejos sobre cómo ser un gran modelo de conducta para tus hijos:

  1. Da tú mismo un buen ejemplo. Si quieres que tus hijos se comporten bien, tienes que comportarte bien tú. Demuéstrales que eres capaz de tomar buenas decisiones y de manejar situaciones difíciles de forma madura.
  2. Estate ahí para tus hijos. Asegúrate de estar disponible cuando te necesiten. Pasa tiempo con ellos, escúchales y demuéstrales que te preocupas por ellos.
  3. Enseña a tus hijos los valores que son importantes para ti. Asegúrate de que tus hijos saben en qué crees y qué es importante para ti. 

Cómo establecer normas y límites para tus hijos

Como padre, quieres hacer lo mejor para tu hijo. Pero, ¿cuáles son las mejores formas de establecer reglas, normas y límites para ellos? ¿Cómo puedes asegurarte de que crezcan con un buen sentido del bien y del mal? ¿Y cómo se maneja cuando se saltan las normas? Aquí tienes algunos consejos sobre cómo establecer normas y límites para tus hijos. 

Cómo establecer normas y límites para tus hijos

Una de las cosas más importantes es ser coherente con tus normas. Si dices una cosa un día y otra diferente al siguiente, tu hijo sólo se confundirá. En lugar de eso, intenta establecer una serie de normas que puedas cumplir, y explícalas claramente a tu hijo. 

También es importante ser realista con tus expectativas. No puedes esperar que un niño de dos años se quede quieto durante una cena de tres horas, por ejemplo. 

Cómo ayudar a tus hijos en el colegio

Ayudar a tus hijos en el colegio puede parecer desalentador, pero no tiene por qué serlo. Aquí tienes unos cuantos consejos que te ayudarán a empezar. En primer lugar, asegúrate de que en casa creas un entorno de aprendizaje positivo. Esto significa establecer normas y expectativas, y apoyar los esfuerzos de tus hijos.

También es importante que te involucres en la educación de tus hijos controlando sus deberes, asistiendo a las reuniones de padres y profesores y ayudándoles en sus estudios. También puedes reforzar lo que están aprendiendo en la escuela realizando actividades divertidas relacionadas con sus asignaturas. Por último, ¡no olvides elogiar a tus hijos por sus logros! 

Cómo ayudar a tus hijos a afrontar los problemas y los conflictos

El conflicto es una parte inevitable de la vida. Experimentamos conflictos con nuestra familia, amigos, compañeros de trabajo e incluso con desconocidos. Es la forma de afrontar estos conflictos lo que puede hacer que las relaciones sean mejores o peores. A continuación se ofrecen algunos consejos sobre cómo educar a nuestros hijos a afrontar los problemas y los conflictos:

  • Aborda el problema de frente. No evites ni ignores el problema. Esto sólo lo empeorará.
  • Estate dispuesto a escuchar el punto de vista de la otra persona. No intentes interrumpir o discutir con ella. Limítate a escuchar.
  • Mantén la calma y no te pongas a la defensiva. Intenta ser objetivo y racional.
  • Sé respetuoso con los sentimientos y argumentos de la otra persona, aunque no estés de acuerdo con ellos.
  • Intenta llegar a una solución que sea aceptable para las dos partes implicadas en el conflicto. 

Consejos para ser buenos padres

No hay una única respuesta a la pregunta de cómo ser un buen padre. Cada familia es diferente, y lo que funciona para una puede no funcionar para otra. Sin embargo, hay algunos consejos generales que pueden ayudar a cualquier padre a educar a nuestros hijos, criar hijos felices, sanos y bien adaptados.

Algunas de las cosas más importantes que puede hacer como padre son proporcionar a sus hijos amor y apoyo, establecer límites y fronteras, y enseñarles habilidades y valores para la vida. También es necesario ser un buen modelo de conducta.

Consejos para ser buenos padres

He aquí algunos consejos más específicos para una buena crianza:

  • Pasa tiempo con sus hijos todos los días, especialmente cuando son pequeños. Habla con ellos, dialoga, escúchalos y juegua con ellos. Tener un bien diálogo y comunicación con ellos es clave en su desarrollo. Esto te ayudará a crear un fuerte vínculo con ellos y hacerles saber que siempre estaras para apoyarlos.
  • Sé coherente en la crianza de tus hijos. Si dices que no a algo, cúmplelo. Así tus hijos sabrán qué esperar de ti y se sentirán más seguros.
  • Anime a sus hijos a expresar sus sentimientos. Hágales saber que no pasa nada por estar enfadados o tristes a veces. Esto les ayudará a lidiar con sus emociones de forma saludable, saber actuar en situaciones dificiles, sin gritos, ni rabietas, ni perretas. Tambien los ayudara a desarrollar empatía hacia los demas.
  • Enseña a tus hijos a tener buen comportamiento, comer sano y a hacer ejercicio.

Ser buenos padres no sera una tarea facil

Creo firmemente que hay cosas que puedes hacer, y actitudes que puedes adoptar, que darán a tus hijos el mejor comienzo en la vida que puedan tener. Y, al mismo tiempo, harán que la vida sea más fácil y satisfactoria para ti también. No es una lista muy larga, pero si puedes conseguir lo siguiente, creo que tienes todo el derecho a llamarte el padre «definitivo»:

Reconoce que eres humano.

No puedes hacerlo todo, no puedes estar en todas partes, no puedes saberlo todo. Cometerás errores. También tienes tus propios asuntos, problemas y cuelgues de tu propio pasado. Todo eso está bien. La clave de este juego no es ser perfecto, sino tener la actitud correcta.

¿Cuál es la actitud correcta? Ser humilde. Reconocer que tienes mucho que aprender (todos lo tenemos) y estar dispuesto a ser enseñable y a aprender de tus errores. Un signo de auténtica madurez es ser capaz de mirar hacia atrás, reconocer los errores que has cometido y decir «esto es lo que he aprendido de mí mismo y lo que tengo que trabajar para cambiar en mí». 

Pero esto tiene su reverso. Despreciarte constantemente con una actitud de «no soy bueno» es tan malo como la actitud de «no tengo nada que aprender». Perdónate por tus errores.

Celebra tus éxitos. Mira al pasado sólo el tiempo suficiente para aprender de él, y luego pon la vista en el futuro, y sigue adelante en la dirección que TÚ quieras. Si tienes algún problema grave del pasado, sé lo suficientemente valiente como para buscar ayuda y superarlo. 

Reconoce que estás jugando a un juego de porcentajes.

Todos hemos oído hablar de ellos: los chicos procedentes de los entornos más abusivos y desfavorecidos que, de alguna manera, se las arreglan para tener un gran éxito. Y los niños de las mejores familias (como demuestran sus hermanos) que, de alguna manera, se desvían hacia las drogas y la delincuencia.

La realidad es que tú, el padre, sólo eres un factor en la educación de tus hijos. También están sujetos a la influencia de los amigos, de otros familiares, de los profesores, de los tenderos, de la televisión, de las revistas y, por supuesto, de su propia composición genética. No puedes controlar todas las variables. Puedes ser el mejor, el mejor padre, y sin embargo tus hijos resultan ser unos fracasados. Puedes ser el peor de los padres, alcohólico y maltratador, y que a tus hijos les vaya bien. Nada en la vida está garantizado.

Así que juegas con los porcentajes. Sabes que si pegas a tus hijos, es más probable que salgan malos que buenos. Así que, por término medio, pegar a tus hijos probablemente no sea una buena idea. Utilizar una disciplina justa y coherente probablemente produzca más probabilidades de éxito, así que haz eso en su lugar.

Tu éxito como padre NO está determinado por lo bien que salgan tus hijos. Está determinado por si hiciste todo lo razonablemente posible para hacer lo correcto y tomar las decisiones adecuadas para ellos, CON EL CONOCIMIENTO QUE TENÍAS EN ESE MOMENTO.

Puede que esas decisiones resulten ser las equivocadas. Que así sea. Eso no significa que hayas fracasado como padre. Pero si fuiste demasiado perezoso para informarte, si tomaste la decisión más fácil sin pensar en el impacto sobre tus hijos, entonces creo que has fracasado, ¡incluso si resulta que la decisión era la correcta! 

Reconoce que tus hijos no son lo único en tu vida.

En esta época parece que estamos obsesionados con la idea de que los intereses de los hijos son lo primero, antes que cualquier otra cosa. No estoy en absoluto de acuerdo con ese concepto.

Sí, hay que tener en cuenta el interés superior del niño, pero también hay que considerar otras cosas. 

Puede ser, por ejemplo, que aceptar un nuevo trabajo en otra ciudad sea lo mejor para tu familia, aunque suponga alejar a tu hijo de su colegio y sus amigos.

Otro aspecto en el cual no debes permitir que tus hijos afecten, es tu relacion de pareja. Recuerda que primero fueron pareja y luego padres, ese ejemplo de una buena relacion de pareja les servirá de ejemplo a tus hijos para cuando sean adultos.

Si ponemos a los niños en primer lugar en todo, corremos el peligro de crear una generación egoísta, «yo primero», en la que crezcan creyendo que el mundo les debe la vida. A veces los niños tienen que pasar a un segundo plano, y eso es en sí mismo una importante lección sobre la vida. Sí, antes de tomar cualquier decisión considera su impacto en los niños. Pero, al final, decídete por lo que sería mejor para la familia en su conjunto.

Mira a largo plazo.

Criar a los hijos es un proceso largo. Ten en cuenta tus objetivos a largo plazo. ¿Cómo quieres que se conviertan en adultos? ¿Qué cualidades y habilidades necesitan aprender? ¿Qué experiencias necesitan, a lo largo del camino, para aprender esas habilidades y rasgos de carácter?

Muchas veces, como padres, nos enfrentamos a la elección de tomar una solución rápida y fácil a corto plazo, o un enfoque más difícil que dará muchos más frutos a largo plazo. La televisión es un ejemplo clásico de esto. ¿Qué tan fácil es, cuando los niños están jugando, simplemente encender la televisión como niñera electrónica? Una solución rápida para las molestias inmediatas o los niños revoltosos. ¿Pero cuánto mejor, a largo plazo, es dedicar un poco de tiempo a enseñarles a construir una maqueta, o a coser un peluche, o a montar un rompecabezas?

Busca los aspectos positivos.

Al igual que tú, tus hijos cometerán errores. Perdónalos. Corrígelos con suavidad y sigue adelante. Busca siempre lo que han hecho bien, no lo que han hecho mal. Los niños ansían la atención de sus padres. Presta atención a lo que hacen mal, y lo harán más. Presta atención a lo que hacen bien, y estarán más deseosos de complacerte. 

Mantente firme.

Cree en ti mismo. Si haces todo lo anterior, estás en el buen camino. Habrá ocasiones en las que tomes decisiones y se te cuestione, ya sea por parte de tus hijos o de otras personas (como familiares que se entrometen). A menos que haya hechos realmente nuevos de los que no eras consciente antes, no te dejes influir. 

Y no tengas miedo de decir que no -a tus hijos y a tus familiares- si es lo correcto. 

Seguro que tu decisión puede resultar mala. Eso ocurre. Pero es mucho mejor mantener tu decisión, que ser una bolsa de plástico que se mueve con la brisa. Tus hijos te observan; observan cómo te enfrentas a la vida, cómo tomas decisiones, cómo te enfrentas a la adversidad, cómo crees en ti mismo y te defiendes a ti y a tu familia. Sé un buen ejemplo para ellos.

Videos de como ser buenos padres

https://www.youtube.com/watch?v=tbbw-jAfXCg

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