Mastitis en la lactancia: Lo que debes conocer

La mastitis es una condición que experimentan las madres que amamantan y se acompaña de dolor, presión y molestias en las mamas, intentar amamantar con mastitis es sumamente doloroso e incómodo sin embargo la siguiente información te permitirá entender ¿Qué es?, ¿Cómo tratarla? Y ¿Cuándo es el momento de buscar ayuda?

La mastitis es una condición que experimentan las madres durante la lactancia y se acompaña de dolor, presión y molestias en los senos.

Intentar amamantar con mastitis es sumamente doloroso e incómodo sin embargo la siguiente información te permitirá entender ¿Qué es?, ¿Cómo tratarla? Y ¿Cuándo es el momento de buscar ayuda?

¿Que es la mastitis?

La mastitis es una inflamación de las mamas debido a una infección (mastitis infecciosa) o no (mastitis no infecciosa), ambas tienen dos principales causas: la primera y más frecuente es cuando la leche materna no fluye libremente a través de los conductos lácticos y la segunda es causada por la bacteria Staphlococcus aureus.

¿Por que surge la mastitis?

¿Por que surge la mastitis?

La acumulación de leche materna, en la mayoría de los casos, ocurre cuando esta no se extrae bien o con suficiente frecuencia de las mamas, esto hace que la leche se acumule en los conductos lácticos y no pueda fluir.

Cuando el bebé no se conecta de forma adecuada al pezón o tiene horarios específicicos para alimentarse en vez de ser a libre demanda, es normal que la leche materna se acumule. Piensa con has estado manejando estos dos aspectos y así podrás determinar la causa de la mastitis.

También puede ocurrir por obstrucción de los conductos de leche. En otros casos, la ocasionan gérmenes que ingresan al tejido mamario por fisuras o grietas en los pezones.

Madres cansadas, inexpertas o estresadas que no pueden amamantar bien a sus bebés o que no dominan la técnica de la lactancia pueden presentar mastitis con mayor frecuencia. Es más común que ocurra durante el primer mes del bebé. En la Liga de la Leche pueden guiarte para evitarla y disfrutar de la lactancia con todos los beneficios que tiene.

Durante las primeras horas de dolores o molestias en tus pechos es bueno que te apliques toallitas calientes y húmedas sobre la zona adolorida.

Síntomas de la mastitis

 Este problema puede presentar en cualquier etapa del proceso de lactancia materna, pero es muy común observarlo en la segunda o tercera semana después del parto específicamente en una sección de uno de los dos senos, es importante saber que los signos y síntomas de la mastitis aparecen de forma repentina ¿Quieres saber cuáles son?

Lee detenidamente los siguientes puntos:

  • Al momento de palpar el seno sientes un bulto duro y al mismo tiempo una sensación cálida.
  • Enrojecimiento en la zona de la piel donde se encuentra el bulto.
  • Dolor intenso en el área afectada.
  • Fiebre mayor a 38° cuando existe infección.
  • Dolor muscular y fatiga.

Como identificar la mastitis infecciosa

Los signos y síntomas en ambas condiciones son en gran parte indistinguibles, y el diagnostico va a depender del criterio clínico del médico pero la diferencia es que la mastitis infecciosa se acompaña de fiebre e incluso daño visible en el pezón, lo riesgoso de esto es que podría ser una entrada para bacterias dañinas que no sólo te perjudican a ti sino también a tu bebé, siendo la única forma de suspender la lactancia.

El hecho de tener mastitis infecciosa en un seno no significa que debas suspender la lactancia materna por completo todavía puedes ofrecerle a tu bebé el otro seno, a continuación te dejamos algunos trucos que podrás hacer desde casa para sentirte mejor:

  • Extrae la leche materna frecuentemente del seno afectado bien sea de forma manual, con extractor eléctrico o el bebé prendido al pecho.
  • Aplica calor durante unos minutos con toallas tibias o fomenteras eléctricas.
  • Usa un brazier de algodón sin varillas, aflójalo o quítatelo al momento de amamantar para que no ejerza presión en partes específicas del seno.
  • Si tienes mastitis no infecciosa alimenta a tu bebé primero de la mamá afectada para que chupe vigorosamente drenando efectivamente todos los conductos lácticos.
  • Si tienes dolor usa compresas frías después de amamantar para aliviar y reducir la inflamación.
  • Cambia frecuentemente de posición para amamantar, así podrás ayudar a drenar todos los conductos de forma efectiva.
  • Habla con tu médico para tener un diagnóstico y saber si tienes que tomar antibióticos o analgésicos.

El uso de probioticos para prevenir la mastitis

No existen pruebas suficientes que respalden el uso de probióticos para prevenir o tratar la mastitis, desafortunadamente existe un estudio que recibió mucha atención del cual surgió un producto en particular este buscaba apoyar el sistema inmunológico, pero es importante saber que cada dosis individual de probióticos tiene efectos diferentes en el cuerpo humano, por lo que sería mejor hablar con un especialista antes de pensar en comprar o tomar cualquier medicamento.

Por otra parte es vital considerar las medidas dietéticas para estimular tu sistema inmunológico consumiendo mucha agua, proteínas, verduras, ensaladas de hojas verdes, grasas buenas como el aguacate, nueces, aceite de olvida, pescado, huevos y otros alimentos.

La mastitis reduce la producción de leche

Muchas madres notan que el suministro de leche en la mama afectada es menor, incluso tu bebé podría sentirse incómodo con el alimento del seno con mastitis no infecciosa porque el sabor cambia tornándose un poco más agrio y salado, esto a su vez hace que no se prenda bien del pecho y no estimule la producción de leche.

Por esta razón el suministro puede ser un poco bajo en el pecho afectado, mientras que el seno sano aumenta la producción de leche para asegurar que el bebé continúe obteniendo los nutrientes necesarios para su alimentación, ¡Una vez más el cuerpo humano nos da una lección de vida!

Usar fórmulas como suplementos no suele ser necesario en la mayoría de los casos, una vez que hayas controlado la mastitis no te sorprendas que tu  bebé quiera alimentarse con más frecuencia ayudando a estabilizar el suministro en los conductos lácticos.

Si percibes que tu suministro de leche materna no es igual al que tenías antes de la mastitis después de varias semanas lo mejor es que hables con un especialista sobre el tema.

¿Es seguro alimentar a mi bebé cuando tengo mastitis?

Sí, es perfectamente seguro e importante seguir alimentándolo del seno afectado,  incluso si has sido diagnosticada con mastitis infecciosa y necesitas antibióticos es seguro e importante continuar con la lactancia materna.

Consejos para lidiar con la mastitis

La mastitis, lo que debes conocer

Amamantar a tu bebé con mayor frecuencia ayudará a que no se acumule leche en tus pechos y que de esta manera no seas propensa a sufrir de mastitis. Una buena ducha caliente dejando caer el agua tibia sobre tus pechos es también una excelente idea.

Consultando a tu médico previamente, puedes tomar algún analgésico para aliviar el dolor hasta que los síntomas desaparezcan. Si no mejoras es probable que te indique antibióticos, descanso y compresas de agua tibia.
Ante todo conserva la calma. Con diagnóstico adecuado y tratamiento temprano rápidamente estarás bien.
Toma mucho líquido, descansa y si el bebé no toma tu leche por algún motivo utiliza un extractor para que tus pechos no se llenen de leche.

Que tengas mastitis no quiere decir que debas dejar de amamantar. Es importante que continúes con la lactancia del bebé. Antes de darle el pecho coloca toallitas calientes sobre tus pechos para estimular que tu leche fluya con mayor facilidad.

Si el bebé no vacía tus pechos, debes hacerlo tú con un extractor de leche para eliminar todo resto que es lo que provoca luego el dolor y la molestia de este problema. Sin embargo la succión del bebé  es mejor que cualquier otro método para que tus pechos se mantengan saludables.

Quédate tranquila, la mastitis no le afecta al bebé. Si no acepta el pecho, incluso puedes sacarte la leche y guardarla en biberones dentro del refrigerador.

A pesar de estos pequeños contratiempos, la lactancia es y seguirá siendo la experiencia más hermosa de los primeros años de vida de tu bebé para él y para ti.

Como Prevenir la Mastitis Durante la Lactancia

Como Prevenir la Mastitis Durante la Lactancia

La mastitis es un padecimiento por la inflamación de las glándulas mamarias que se puede presentar en las mujeres lactantes. Puede darse por no amamantar lo suficiente al recién nacido o no cuidar correctamente al momento de realizar la lactancia. Es por lo tanto la mastitis una infección o inflamación de la glándula mamaria en las mujeres que dan pecho.

Existen dos causas diferentes de la mastitis, una es causada por gérmenes, donde se inflama la glándula mamaria y la no bacteriana aunque algunos doctores explican que puede igualmente desarrollarse por una bacteria si los gérmenes del tejido inflamado se activan y reproducen.

En casos aislados la infección puede formar un abceso, que necesitará punción y tratamiento quirúrgico. Para éste caso puntual recomienda la doctora Guadalupe Collado que se tendrá que suspender la lactancia hasta conseguir la curación de la madre, la leche se extraerá pero no se puede utilizar para la alimentación del bebé.

Como ya se mencionó la mastitis significa inflamación de la mama y puede ser causada por una obstrucción mamaria ya sea una infección o una alergia.

Entre las características clínicas se encuentra el dolor agudo de la madre en el pecho, los síntomas se manifiestan de manera súbita, la parte de la mama está sensible, enrojecida, hinchada y dura, los síntomas sistemáticos son de malestar y fiebre común, estos síntomas se suelen mejorar después de 24 horas, si se siguen las instrucciones del médico y sus recomendaciones.

La mastitis es algo muy doloroso y puede llevar a un malestar general, el tratamiento de la mastitis es el mismo para una obstrucción mamaria:

  • Es importante que el agarre del bebé sea el adecuado, esto tiende a mejorar la extracción de leche por parte del bebé. Además de evitar la aparición de grietas, si ya el pezón las tiene, un buen agarre va ayudar a resolver el problema. En ciertos casos es recomendable la ayuda de una enfermera, médico o consultora de lactancia.
  • Evitar obstruir el flujo de leche, por ejemplo, sostener el pecho con la mano muy cerca del pezón o en usar ropa demasiado ajustada.
  • Si se considera que aún hay leche en el pecho se puede intentar extraerla de manera manual masajeando sobre la zona afectada (puede resultar algo doloroso) hacia el pezón. No se puede olvidar el otro pecho que igualmente debe ser drenado de leche.
  • Antes de las tomas se puede aplicar calor húmedo (mediante una ducha con agua caliente o las compresas calientes) o seco (con una bolsa de agua o almohada eléctrica) en la zona afectada.
  • En el momento de extraer el material de color verde, marrón o verdoso y graso fibroso suele desaparecer la dolencia.
  • Si alguno de estos métodos no funcionan, se puede optar por masajear de manera suave el pecho con un movimiento firme hacia el pezón al mismo tiempo se debe aplicar calor.

En cuanto a la prevención de la mastitis lo más recomendable es evitar de súbito el destete, la restricción de tomas; lo más conveniente es amamantar a demanda y a menudo. Asegurarse de que el bebé termine el primer pecho antes de colocarlo en el segundo. Igualmente es importante no dejar que los pechos se llenen con demasiada leche. Aunque es repetitivo asegúrese de que el agarre sea el adecuado.

Es importante evitar el uso de ropa que comprima el pecho, bolsos pesados o bolsos de mano pesados. Evitar el uso de biberones, chupetes, suplementos y es básico amamantar durante los primeros seis meses.

Pero la mejor manera de evitar la mastitis  es alimentarse y dormir adecuadamente. Algunos especialistas señalan que cuando se lleva una dieta equilibrada y sana es poco probable desarrollar la mastitis, en cambio, si esto no ocurre y hay ciertos niveles de estrés el organismo es más susceptible de infecciones. Y es esencial no dejar los pechos llenos sino vaciarlos ya sea amamantando o con un extractor.

Se puede utilizar una toalla caliente sobre el pecho afectado durante 10 o 15 minutos antes de cada toma, así se estimula la bajada de la leche y no dolerá en demasía amamantar.

En cuanto a las causas de la mastitis infecciosa se encuentra las grietas en el pezón, debido a que los organismos infecciosos como virus, bacterias u hongos pueden entrar a través de estas grietas. La exposición a organismos infecciosos en el hospital, por lo general suele darse en los dos pechos y el bebé es menor a 2 semanas de edad. O a un sistema inmune debilitado.

¿Cuándo debo consultar a un médico?

Es importante buscar ayuda médica si presentas cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Signos parecidos a la gripe
  • Dolores musculares
  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Fatiga general
  • Pezones agrietados, rojos, calientes al tacto y con pus
  • Presencia de sangre en la leche materna

Si tienes alguna pregunta o deseas compartir tu experiencia con nosotros, no dudes en escribirnos abajo en los comentarios.

En cuanto a un diagnóstico de la mastitis infecciosa se recurre a un cultivo de la leche materna y ésta se realiza cuando la mastitis es grave cuando no ha habido mejoría después de 48 horas después de tomar los antibióticos, cuando presenta mastitis recurrente, o cuando tiene una infección nosocomial que es una infección adquirida en el hospital.

Enlaces externos sobre la mastitis

Acerca Grupo Editor

Somos un colectivo de padres y madres que compartimos temas de maternidad, concepción, embarazo, parto, lactancia y crianza de niños en general.

Te recomendamos

Alimentacion durante la lactancia

Una una alimentación sana y una dieta óptima es el principio básico para la madre …